Ingredientes:
- huevos (uno por comensal... ¡o dos!)
- mantequilla
- harina
- leche
- sal
- pan rallado y huevo para empanar
Preparación:
Se fríen los huevos y se pone cada uno en un plato pequeño (de los de café, por ejemplo).
Se hace una bechamel con, aproximadamente, una cucharada de harina por huevo. Tiene que quedar una consistencia que no llegue a ser tan dura como para croquetas, pero que, al enfriar, se pueda manejar bien. Se cubre cada huevo con ella y, cuando esté bien fría, se empanan en pan rallado, huevo y pan rallado de nuevo (solo por la parte de la bechamel). Seguidamente se fríen en abundante aceite.
Hay quien pone también, debajo de los huevos, más bechamel, de modo que quedan totalmente cubiertos.